Así, este gobierno, el cual
repite ganó legítimamente pero no tiene el apoyo de un gran porcentaje de la
sociedad española, está proponiendo una serie de medidas hacia lo que ellos
entienden por progresismo, que intentan acabar definitivamente con aquel
conservadurismo existente desde la llegada de Mariano Rajoy, o incluso de José
María Aznar, ambos expresidentes del gobierno, exsecretarios generales del PP.
Así, esta oposición de corte
derechista están provocando un estancamiento en las operaciones y procesos de
creación de nuevas leyes, tanto en el Congreso de Diputados, como en el Senado,
además de en el Parlamento Europeo. Por ejemplo, ahora con el actual caso del
expresidente de la Generalitat de Catalunya Carles Puigdemont, exsecretario
general del partido JUNTS PER CATALUNYA (actualmente parte del gobierno), el
cual se trata, legalmente, de un prófugo que escapó a Alemania y que
actualmente, por ese nuevo gobierno, se le ha permitido ser un diputado europeo
representante de su partido dentro del gobierno español. Este y otros hechos
han provocado un miedo en la sociedad muy fuerte, observando como la Unión
Europea no solo no ha ayudado en absoluto al Estado español a recuperar al
prófugo por secesionismo (defensor de la independencia de Cataluña), sino que
se le ha permitido la posibilidad de ser eurodiputado, aun teniendo una
denuncia de busca y captura internacional.
Así, el obejtivo de estos
partidos en oposición es, independientemente de ideales y de estar a favor o en
contra de ese gobierno, imposibilitar que cualquier medida propuesta consiga
llegar a algo, bien para que el desgaste de esta situación haga que tengan que haber
unas cuartas elecciones ya que nada sale adelante, o que sea considerado uno de
los peores (si no el peor) gobiernos de la historia ya que no consiguieron
cambiar nada en sus 4 años en el poder.
En el último mes, esta
oposición al gobierno ha dado un paso hacia delante comenzando a proponer
medidas ellos mismos en contra del gobierno, intentando conseguir el apoyo de
los demás grupos parlamentarios y tener una mayoría en contra del gobierno,
haciendo mucho uso de los medios de comunicación y de actos públicos.
Una de esas medidas
actualmente en debate por la sociedad y en el propio Congreso es la llamada de
aplicación del PIN PARENTAL, propuesta por VOX.
Actualmente, esta medida está
siendo revisada por el PP y por Ciudadanos, los cuales están de acuerdo con
ella pero, al no ser tan radicales de pensamiento, necesitan más tiempo que VOX
para saber si la apoyarán o no. Aunque, viendo las últimas declaraciones de la
Secretaria General de Ciudadanos Inés Arrimadas y del del PP, Pablo Casado,
podemos más o menos sacar en claro que la apoyarán.
Por tanto, una vez puesto
resumidamente en contexto, ¿en qué consiste el PIN parental que propone el
partido político VOX con probablemente el respaldo de la derecha conservadora
del PP y con la rama liberal de Ciudadanos?
El PIN parental se trata de
una medida que se quiere dar en las escuelas públicas, en la que los padres
tendrían la potestad de elegir si sus hijos e hijas acuden o no a ciertas
clases, conferencias o charlas antes de que cumplan los 18 años. Esta medida va
dirigida sobre todo a la elección parental con respecto a aulas de educación
sexual, identidad de género, ecologismo, y demás temas que actualmente están en
boca de todo el mundo.
Según no solo el gobierno,
sino también un gran porcentaje de la sociedad, las clases por ejemplo en
educación sexual resultan fundamentales para el buen desarrollo de los niños y
niñas. Con ellas, no solo entenderán mejor su cuerpo, sus emociones y
sensaciones con respecto al sexo y al amor, y sus orientaciones sexuales, la
menstruación, la masturbación, etc., sino que también se podrían, con tiempo y
generaciones, dejar atrás ciertas actitudes o principios éticos sexistas y
patriarcales que nos inducen desde que somos pequeños, y que después son muy
difíciles de deconstruir, creando unas relaciones de amistad, sexuales, y
afectivas en general, más sanas que las actuales.
Las clases con respecto a
identidad de género son también, desde mi punto de vista, fundamentales, en
tanto que los niños y niñas que sientan una “atracción distinta” que el resto,
es decir, por ejemplo, hacia personas de su mismo sexo (o a los dos), entiendan
por qué es así, en vez de sentirse como “los distintos al resto ya que no les
gustan el sexo opuesto, o le gustan tanto unos como otros”.
Con respecto al ecologismo,
tienen una posición muy similar; argumentan que el ecologismo actual se trata
de un movimiento sesgado por la izquierda en el que exageran la posibilidad de
destrucción del planeta con el cambio
climático (sin dar pruebas de cómo los estudios científicos actuales demuestran
claramente esa realidad), y que se trata, como todo lo demás, de parte de esa conspiración
comunista internacional en la que intentan acabar con grandes empresas y el
neoliberalismo “inventándose causas ecologistas”.
Estos políticos argumentan
que se trata de una estrategia de adoctrinamiento por parte del nuevo gobierno
al que apodan de comunista (discurso absolutamente populista, ya que no
solo no tiene nada de comunista, sino que además la propia izquierda
española ni siquiera lo considera como
una verdadera izquierda), que los padres deben tener la elección de enseñar o
de dejar que se enseñe a sus hijos e hijas lo que ellos consideren oportuno, y
que por tanto "los hijos no son del Estado", y son ellos, como
responsables legales, los que deben elegir en última estancia cómo quieren que sus
hijos sean educados.
Es interesante cómo una
sociedad en la que te enseñan a ser "chico o chica" según tu órgano
reproductor, a ser heterosexual y pro-monogamia (cuando son principios basados
en la religión, demostrado que ser así no está en la esencia de la naturaleza
humana), a ver a la persona de otra nacionalidad como diferente, y a otras
religiones que no sean la cristiana como "raras" o "de países
con problemas" no es adoctrinamiento, sino que lo es un intento de abrir
la mente a los niños y niñas para que poco a poco generación a generación, la
mentalidad cambie y dejemos atrás ese
Cristianismo-Tradicionalismo-Conservadurismo que hace que España siga al final
de la cola con respecto a una agenda progresista con las nuevas maneras de ver
el mundo.
Así, esta medida, como casi
todas aquellas que propone el partido político VOX con respecto a todos los
temas de actualidad (menos el económico, ya que sus políticas con respecto al
mercado tienen un corte bastante neoliberal), proponen volver atrás en muchos
aspectos. Su populismo se basa en enfrentarse a una supuesta ola comunista
mundial en la que los valores tradicionales están siendo dejados atrás,
siendo la globalización la que está acabando con aquello más preciado para
ellos: la soberanía estatal.
Así, este grupo político
entiende la globalización, los tratados internacionales e incluso la Unión
Europea, como pérdidas de soberanía española inaceptables, argumentando por
ejemplo que “lo que harán y conseguirán dentro de la Unión Europea [con sus
tres eurodiputados] es que España vuelva a ser considerada grande como en la
época imperial, y salga de esa estagnación en la que está, siendo considerada
como lo más bajo de Europa actualmente”.
Con sus políticas, su fervor
y casi fundamentalismo, podemos observar una defensa de la época imperial
española (considerando genocidas como Cristóbal Colón héroes nacionales), de
los valores tradicionales como la tauromaquia, y la oposición quasi-fascista de
valores como la globalización, la cual evidentemente aunque no sea perfecta,
está haciendo que poco a poco las sociedades estén más juntas, y que la
nacionalidad no sea tan fundamental a la hora de ciertos procesos no
burocráticos, ya que éstos siguen extremamente delimitados por dónde hayas
nacido, basados en estereotipos y en bases relacionadas con la legalidad
migratoria, las cuales crean una jerarquía completamente vertical en la que
unos tiene más oportunidades que otros simplemente por haber nacido en un sitio
u otro.
Así, este partido VOX y su
populismo propone una defensa de la nación que evita indirectamente la entrada de
inmigrantes, siendo la defensa de los españoles primordial ante otros. Se trata
de un discurso populista bastante simple y defendible, en el que por ejemplo
expresan “primero habrá que defender al español, y después al extranjero” o “el
inmigrante viene y quita el trabajo al español”. Así, provocan un odio hacia el
inmigrante, una reducción quasi-invisible de sus derechos, obligando a
inmigrantes a no querer ir a España en vista de ese racismo institucional y
estructural que ya existe, pero que está aumentando día a día. ¿Quién querría
ir a un país en el que su tercera fuerza política defiende por ejemplo que la
entrada de inmigración pueda ser controlada según nacionalidad, es decir, que
la aprobación de inmigrantes se base en su nacionalidad (y que por ejemplo los
árabes tienen “demasiados problemas” para integrarse en nuestro país)?
La medida del PIN PARENTAL se
trata simplemente de un ejemplo de lo que estos políticos quieren hacer: volver
al pasado. Volver a esa época en la que todo aquello mínimamente progresista
estaba censurado, ya que si lo pensamos fríamente, el hecho de que tus padres
puedan decidir que aprendas o no algo cuando tienes 8 años, no se trata de
“elección” sino de “censura”.
Así, y personalmente,
considero que el hecho de que sean tus padres y no el Estado los que tomen una
decisión sin tu consentimiento, no quita que sea igualmente censura. Por
ejemplo, el hecho de que tus padres decidan bautizarte cuando tienes meses de
edad, probablemente no solo te esté “obligando” en cierta medida a ser parte de
una religión la cual evidentemente no entiendes ya que todavía no has aprendido
ni a hablar (es decir, verdadero adoctrinamiento), sino que además te está
censurando a que el día de mañana puedas formar parte de otra religión, o
incluso aceptarla como igual, ya que siempre estarás sesgado por aquello que
decidieron “por ti” cuando naciste.
El ideal de la derecha
española se basa en defender todos aquellos valores fundamentales, basados la
mayoría en la religión cristiana, no se consideren adoctrinamiento sino
“aquello natural y establecido”, y que todo aquello que estén llegando actualmente,
ya no hablo de ideología y de política, sino cuestiones como el feminismo, el
género, o la educación sexual y el ecologismo, sean consideradas como una
conspiración de izquierdas para “adoctrinar y mudar de ideas a las próximas
generaciones”.
Esta
supuesta conspiración comunista tal y como la definen ellos, no se
diferencia tanto de la conspiración judeo-marxista de la que hablaba
Hitler, cuando decía que los problemas de la Alemania de ese tiempo era la
llegada de una comunidad judeo-marxista que estaba no solo acaparando todo el
dinero del país “en contra de los verdaderos alemanes”, sino que estaban
fragmentando la unidad de la nación, sobre todo entre las clases más bajas,
creando una resistencia en contra de aquello que más defienden, tanto VOX como
personajes de corte fascista: la unión y soberanía del país, por encima de
todo.
Por eso,
aborrecen cualquier idea internacionalista como defiende un socialismo marxista
y trotskista, en la que todos los países se deben unir para un fin común. VOX
no está en contra de la alianza con otros países, pero sí está en contra de que
estas uniones tengan como cláusulas el integrar leyes por ejemplo europeas en
la Constitución Española, o que se impongan medidas o normas al país sin que el
gobierno tenga ninguna potestad sobre esa decisión, aunque estas medidas sean
impuestas a todos los países para mejorar su convivencia a nivel más global.
Así, para
concluir, explicar que la situación en España actualmente no es de absoluta
polarización por situaciones políticas como los independentismos, la Ley de
Memoria Histórica a partir de la cual se pretender ayudar en la búsqueda de la innumerable
cantidad de desaparecidos en la guerra civil y en la posguerra franquista, o
esta situación actual con el gobierno. La sociedad cada vez está orientándose hacia
polos más y más opuestos, y los gobernantes no saben solucionar esta situación.